lunes, 18 de febrero de 2019

Las tortugas de Darwin


Hoy queremos compartir con vosotros una entrada un poco diferente, ya que vamos a hablar de especies que no están ligadas a los humedales, aunque su nombre nos puede confundir: las tortugas gigantes de las Islas Galápagos.

En realidad estos reptiles, ya observados por Darwin, no son galápagos sino tortugas de tierra. Pero, en el siglo XVI, cuando los marinos españoles vieron aquellos enormes reptiles con caparazón, denominaron Galápagos al archipiélago, acostumbrados quizá a ver galápagos en España.


Las tortugas gigantes presentan hábitos herbívoros y son muy longevas, con una vida media de 100 años, pudiendo alcanzar los 250 kg de peso. Existen distintas especies (o subespecies, pues existe cierta controversia a nivel taxonómico), pero algunas de ellas ya se consideran extintas. Otras continúan en declive y las más afortunadas se han ido recuperando gracias a los esfuerzos de conservación.

Las poblaciones de tortugas gigantes fueron abundantes entre los siglos XVI y XVIII, sin embargo la presión ejercida por el ser humano y por algunos depredadores (gavilán de Galápagos, ratas, cerdos, perros y hormigas de fuego) han perjudicado enormemente a estos animales. Cabe destacar que los marineros y piratas se llevaban a estas tortugas en sus barcos como fuente de carne fresca durante las largas travesías, ya que las tortugas aguantaban mucho tiempo sin comer ni beber.

Foto: Parque Nacional Galápagos
Recientemente se ha tenido constancia de reproducción natural en la isla Pinzón, tras más de un siglo, después de una compleja campaña para controlar la población de ratas. Sin duda una gran noticia, pues hasta este momento la especie Chelonoidis Ephippium solo se reproducía en cautividad, liberando a los ejemplares juveniles cuando el riesgo de depredación ya había disminuido. Esta técnica, conocida como headstarting o recría, es la misma que GREFA utiliza para la cría en cautividad del galápago europeo, pues se puede aplicar a todo tipo de quelonios. ¡Nuestros mejores deseos para estos pequeños gigantes!

lunes, 4 de febrero de 2019

Especies exóticas invasoras en los humedales


Las especies exóticas invasoras (EEI) suponen una amenaza para los ecosistemas a nivel global, ya que alteran su estructura y funcionamiento, perjudican a las especies nativas y pueden acarrear efectos negativos sobre la salud y las actividades económicas.

Los humedales no están exentos de esta amenaza, de hecho en España son muchas las EEI de agua dulce, tanto animales como vegetales.

Algunas de ellas son el helecho acuático Azolla filiculoides y el alga moco de roca. Estas dos especies vegetales perturban los procesos ecológicos, causando el declive de plantas y animales asociados a los cursos de agua.

Los cangrejos exóticos (americano, señal y de los canales) han supuesto el declive del cangrejo de río autóctono, principalmente por ser portadores de la enfermedad fúngica denominada afanomicosis. Los cangrejos exóticos son, en general, resistentes a la enfermedad, ya que son capaces de contener al hongo en la cutícula, pero éste ha causado mortandades masivas en el caso del cangrejo de río autóctono.

La almeja asiática y el mejillón cebra tienen una elevada tasa de crecimiento y son capaces de dispersarse gracias a las actividades humanas, lo que les ha convertido en invasores de gran éxito. Estos bivalvos provocan enormes costes económicos cada año, ya que causan daños a numerosas infraestructuras y colonizan y obstruyen tuberías y conducciones de agua. Además compiten con los bivalvos dulceacuícolas autóctonos, algunos de ellos tan amenazados como Margaritifera auricularia. Por suerte, a mediados del pasado año 2018, se localizó un ejemplar de esta especie en el río Ebro (de aproximadamente 70 años y un tamaño de 17,5 centímetros), junto a un centenar de ejemplares de las otras tres náyades autóctonas del Ebro, dentro de lo que se ha considerado como una población.

"El malvado mejillón cebra" (CH Ebro)
El galápago de florida (Trachemys scripta), así como otras especies de galápagos exóticos extendidos cada vez más por nuestras lagunas, ríos y embalses, compiten con los galápagos autóctonos por los recursos, además de ser una fuente de patógenos y enfermedades para estos.

Y esto son solo algunos ejemplos. Es responsabilidad de todos luchar contra la grave problemática que suponen las EEI. Precisamente, el pasado Noviembre de 2018 se puso en marcha el proyecto LIFE INVASQUA, cuyo objetivo es dar a conocer la problemática que suponen las EEI en los ecosistemas acuáticos y desarrollar herramientas que mejoren la alerta temprana y una rápida respuesta ante estas.

viernes, 1 de febrero de 2019

Reflexionamos con motivo del Día Mundial de los Humedales

El próximo 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una buena ocasión para detenerse a pensar en estos amenazados ecosistemas y en toda la biodiversidad que albergan. ¡No te pierdas la noticia!


lunes, 28 de mayo de 2018

Repercusión del cambio climático sobre las tortugas dulciacuícolas


El pasado 23 de mayo se celebraba el Día Mundial de las Tortugas, un buen momento para reflexionar sobre el estado de conservación en el que se encuentra este grupo de reptiles, con varias especies al borde de la extinción.
El cambio climático es uno de los muchos factores que explican el declive de los Quelonios, tal y como vuelven a poner de manifiesto recientes estudios científicos. 

Según el estudio de Agha y colaboradores (2018), el aumento del nivel del mar proyectado supone una amenaza para muchas especies de tortugas de agua dulce. Existen registros y observaciones de algunas de estas especies en agua salobre, pero esto no implica una tolerancia a la salinidad a largo plazo. De hecho, de la mayoría de las especies no se tienen registros de presencia en hábitats salobres. El estudio sugiere que aproximadamente el 90% de las especies evaluadas se verán afectadas por un aumento medio del nivel del mar de 1 m para el año 2100.
Otro interesante hallazgo es el de Janzen y colaboradores (2018), los cuales han realizado un estudio a largo plazo para comprobar la alteración del momento de desove en seis géneros de tortugas de agua dulce. Todas las especies analizadas presentaron poblaciones con evidencias de avance fenológico, de tal modo que los primeros desoves ocurrían más temprano en años recientes, correlacionándose con las temperaturas del mes anterior a la ovoposición. Sin embargo, no todas las poblaciones seguían este patrón, lo que sugiere la existencia de otros factores implicados.




Bibliografía consultada
:


Fredric J. Janzen, Luke A. Hoekstra, Ronald J. Brooks, David M. Carroll, J. Whitfield Gibbons, Judith L. Greene, John B. Iverson, Jacqueline D. Litzgus, Edwin D. Michael, Steven G. Parren, Willem M. Roosenburg, Gabriel F. Strain, John K. Tucker, Gordon R. Ultsch. 2018. "Altered spring phenology of North American freshwater turtles and the importance of representative populations”. Ecology and Evolution 1-13.  

Mickey Agha, Joshua R. Ennen, Deborah S. Bower, A. Justin Nowakowski, Sarah C. Sweat, Brian D. Todd. 2018. “Salinity tolerances and use of saline environments by freshwater turtles: implications of sea level rise”. Biological Reviews.

miércoles, 25 de abril de 2018

Custodia del territorio: herramienta conservacionista de gran valor


Los orígenes de la custodia del territorio se remontan a finales del siglo XIX en Estados Unidos. Desde entonces, este movimiento se ha ido extendiendo, hasta formalizarse en España en el año 2000.

La custodia del territorio supone una herramienta conservacionista en auge de gran valor, basada en un conjunto de estrategias e instrumentos que pretenden implicar a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación del patrimonio natural y/o cultural. Esta herramienta es especialmente relevante cuando los valores a conservar se encuentran más allá de los espacios protegidos por las administraciones públicas.

La custodia no supone la protección absoluta del territorio, sino más bien una gestión sostenible en la que se restringen solo aquellos usos perjudiciales para el entorno. El objetivo más habitual es conservar especies y hábitats.

En esta estrategia, además de los propietarios y usuarios del territorio, intervienen las denominadas entidades de custodia (organizaciones sin ánimo de lucro que participan activamente en la conservación del patrimonio natural), a través de la formalización de acuerdos voluntarios entre ambas partes.

En el año 2013 se contabilizaban hasta 188 entidades de custodia en España, que a menudo se agrupan en redes autonómicas.

GREFA y el galápago europeo

Desde el año 2015, la ONG GREFA actúa como entidad de custodia para más de 300 Ha situadas en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (Comunidad de Madrid). Esta zona también está declarada Reserva de la Biosfera y protegida por la Red Natura 2000. Los objetivos de estas figuras de protección, dirigidos a conservar los recursos naturales de forma compatible con los usos y actividades tradicionales, encajan perfectamente bajo el manto de la custodia del territorio.  

Las fincas privadas en custodia (con actividades de recreo y/o ganaderas) se encuentran situadas en una zona histórica de presencia del galápago europeo, con distintos arroyos que desembocan en el Río Manzanares. Se trata por lo tanto de un hábitat muy adecuado para acometer los trabajos de conservación y recuperación de la especie. En este caso, los propietarios de las fincas se comprometen a desempeñar su actividad de forma compatible con la presencia del galápago, a través de buenas prácticas tales como no alterar el régimen hídrico ni realizar actuaciones que puedan degradar las charcas, limitar la presión ganadera o evitar la quema de rastrojos y zarzas.





Bibliografía consultada:
Xarxa de Custòdia del Territori.

viernes, 6 de abril de 2018

Interacciones y adaptaciones en un mundo antropizado y cambiante

El caso del zampullín cuellinegro

Las marismas de Odiel (Huelva) albergan una gran riqueza de aves acuáticas, a pesar de la alta contaminación presente en este humedal, como consecuencia de los residuos mineros y de la gran actividad industrial. Una de estas aves, el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), constituye un ejemplo más de lo fascinantes y sofisticadas que pueden ser las interacciones ecológicas. Se trata de una compleja relación entre un ave, un crustáceo y un cestodo parásito.

La clave está en los carotenoides, pigmentos orgánicos que previenen y reducen la toxicidad de contaminantes como los metales pesados y los metaloides. Al alimentarse del crustáceo Artemia, los zampullines adquieren un parásito que podría estar protegiéndoles de la contaminación, ya que los crustáceos parasitados presentan un mayor contenido en ciertos carotenoides. El parásito es capaz de manipular el comportamiento de Artemia para que sea más accesible y atractiva ante las aves, llegando así hasta el zampullín. Pero no olvidemos que estamos hablando de un parásito y que por tanto debe causarle algún perjuicio a su hospedador, aunque en estas zonas tan contaminadas los beneficios de un mayor acceso a los carotenoides superan los costes de la infestación.

El caso del correlimos gordo

El empequeñecimiento corporal se ha propuesto como la tercera respuesta de las especies al calentamiento global, hecho en el que parece influir el coste metabólico. En especies adaptadas a explotar recursos concretos, como es el caso de las aves limícolas, la progresiva reducción del tamaño corporal puede tener graves consecuencias ecológicas. Es el caso del correlimos gordo (Calidris canutus), una especie que cría en el Ártico ruso e inverna en Mauritania. Van Gils y colaboradores (2016) observaron que los individuos jóvenes eran de menor tamaño y presentaban el pico más corto en los veranos de deshielo temprano. Este hecho supone un problema a la hora de alimentarse en los cuarteles de invernada, ya que los jóvenes correlimos no pueden acceder a la presa más abundante, un bivalvo que se entierra en el sedimento, lo cual les puede acarrear problemas de malnutrición.



Bibliografía consultada:

Marta I. Sánchez et al. 2018. “Zampullines cuellinegros ante la contaminación: la importancia de las interacciones ecológicas”. Quercus 386: 12-18.

David R. Vieites y Salvador Herrando-Pérez. 2018. “Hacia el mundo de Lilliput”. Quercus 386: 54-56.

martes, 27 de marzo de 2018

Nuevas crías de galápago europeo en GREFA

Las crías de galápago europeo provenientes de incubación natural ya han empezado a emerger del nido en las instalaciones de GREFA ¡No te pierdas la noticia!